Durante el Neolítico, el Calcolítico y la Edad del Bronce, los prados altos de Zegama estuvieron poblados por grupos humanos dedicados al pastoreo; túmulos y dólmenes son testigos de la cultura funeraria de aquellas primeras comunidades.
No se descarta que desde épocas prehistóricas el paso natural de Otzaurte sirviera para la comunicación entre la vertiente mediterránea con las tierras del Cantábrico. Los hallazgos de restos romanos, aunque esporádicos, alimentan la hipótesis de que fuera Otzaurte vía transitada por la civilización romana.
