El Parque Natural del Aizkorri es la señal más llamativa de Zegama.
La admirable morfologia de la tierra y la belleza del paisaje, la flora y los frondosos terrenos boscosos. Las aves, reptiles, animales salvajes y rebaños de ovejas, el pase de palomas otoñal, la rica micología, los monumentos megalíticos, la calzada romana y los viejos caminos de los peregrinos, cuevas y acequias.
Satisfactorio para el visitante y montañero, a quien en solitario o en familia ofrece un sinfín de oportunidades de realizar caminatas de características diversas.